Lamictal
Original: Mixed Media Sculpture

Dramatic Words
This piece is about acceptance. About coming to terms with what it means to live with bipolar disorder and knowing that medication will always be part of that reality. There's a quiet grief in realizing that stability depends on chemistry. On something outside yourself.
But there's also relief in understanding that it works. That help exists.
Lamictal is a meditation on permanence and surrender. On the uneasy peace between control and dependence. It's an acknowledgment of difference, not as defect, but as fact. And of the strange kind of love it takes to keep caring for a brain that doesn't always care for you back.
But there's also relief in understanding that it works. That help exists.
Lamictal is a meditation on permanence and surrender. On the uneasy peace between control and dependence. It's an acknowledgment of difference, not as defect, but as fact. And of the strange kind of love it takes to keep caring for a brain that doesn't always care for you back.
Palabras Dramaticas
Lamictal
Esta pieza trata sobre la aceptación. Sobre aceptar lo que significa vivir con trastorno bipolar y saber que la medicación siempre será parte de esa realidad. Hay un duelo silencioso al darse cuenta de que la estabilidad depende de la química. De algo fuera de ti mismo.
Pero también hay alivio al entender que funciona. Que existe ayuda.
Lamictal es una meditación sobre la permanencia y la rendición. Sobre la paz incómoda entre el control y la dependencia. Es un reconocimiento de la diferencia, no como defecto, sino como hecho. Y del extraño tipo de amor que se necesita para seguir cuidando un cerebro que no siempre te cuida a ti.
Esta pieza trata sobre la aceptación. Sobre aceptar lo que significa vivir con trastorno bipolar y saber que la medicación siempre será parte de esa realidad. Hay un duelo silencioso al darse cuenta de que la estabilidad depende de la química. De algo fuera de ti mismo.
Pero también hay alivio al entender que funciona. Que existe ayuda.
Lamictal es una meditación sobre la permanencia y la rendición. Sobre la paz incómoda entre el control y la dependencia. Es un reconocimiento de la diferencia, no como defecto, sino como hecho. Y del extraño tipo de amor que se necesita para seguir cuidando un cerebro que no siempre te cuida a ti.



